Un año más de aventura en los Pirineos

Un año más de aventura en los Pirineos

Estos últimos años, por circunstancias familiares diversas, no tengo mucho tiempo libre de vacaciones en Agosto para irme de grandes aventuras… Pero me he montado mi propia aventura extrema de larga duración sin salirme del país.

El GR 11

Para los que no lo conocéis (afortunadamente no lo conoce y lo recorre mucha gente), es un sendero de largo recorrido que transcurre de lado a lado de los Pirineos. Puedes empezar en Cabo de Creus en Gerona hasta el Cabo Iguer en Guipuzcoa o al revés.

Lo que es seguro es que te esperan 43 etapas demoledoras con unos desniveles que atemorizan al verlos, unas condiciones bastante duras en cuanto a temperaturas (si, desgraciadamente en los Pirineos ya hay días en los que hace calor), dificultades de abastecimiento (para comprar comida tienes que bajar muchas veces a pueblos que están a 10-15km de la ruta) o donde dormir (al final de varias etapas hay refugios guardados, pero no siempre, y no siempre quieres dormir con 40 personas más).

Para mí esto es lo que hace esta ruta tan maravillosa. Podría planearla con mochila ligera, reservando en refugios guardados donde unos amables trabajadores te dan de cenar y desayunar… ¿Pero donde está la aventura en eso?.

No, yo soy del viejo montañismo de aventura. Me pongo a la espalda una mochila de unos 15 kilos donde meto a presión:

  • Tienda de campaña
  • Cocina con sus cacharros
  • Saco y esterilla
  • Comida para unos 3 días
  • Agua para un día entero (más o menos)
  • Chaqueta de agua, abrigo, 3 camisetas/mudas y jabón para lavarla de vez en cuando

Y con eso y algún compañer@ valiente que me acompañe (algún año he ido solo, pero no lo recomiendo) voy año a año haciendo etapas, conociendo pueblos y rincones aislados, pasando calor, dolores, ampollas, incertidumbres y penalidades, disfrutando de vistas que te hacen sentir un privilegiado, durmiendo en viejas cabañas de pastores o montañeros, maravillándome y honrando la sencilla amistad y ayuda de otr@s valientes que recorren el mismo camino que tu.

Para mí eso es la libertad y la aventura. Y entreno durante el años para que siga siendo mi aventura, para poder seguir disfrutando de esos días en los que me pruebo a mi mismo y hago honor a uno de mis refranes favoritos:

                                “No pidas una carga ligera, pide unas espaldas fuertes”

Pozas, heladas pero maravillosas
De vez en cuando hay que parar para escoger qué camino es el mejor para tí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *